martes, 25 de noviembre de 2014

Trastornos del lenguaje



Se puede afirmar, en general, que las
alteraciones, anomalías, perturbaciones o
trastornos del lenguaje dificultan, de manera
más o menos persistente, la comunicación
lingüística, afectando no solo a aspectos
lingüísticos (fonológicos, sintácticos o
semánticos, tanto en el nivel de comprensión y
decodificación como de expresión o
producción-codificación), sino también
intelectuales y de la personalidad, interfiriendo
en las relaciones y rendimiento escolar, social y
familiar de los individuos afectados.
La definición y clasificación de estas patologías
de la comunicación varían en función de los
diferentes autores. Aquí seguiremos el criterio de
David Cristal:
  • De la recepción
  • Hipoacusia 

  • Centrales
  • Afasia, agnosia, alexia, dislexia, dispraxia, disartría
  • Lenguaje psicopatológico: Autismo
  • Trastornos del desarrollo del lenguaje: disfasia de desarrollo y los relacionados con
  • retraso mental o pérdida auditiva.

  • De la producción
  • De la fluidez: disfemia (tartamudez), cluttering
  • De la voz: afonía, disfonía
  • De articulación: dislalia funcional, disglosia


Trastornos de la recepción
Hipoacusia. Aunque, en principio, es un trastorno de
recepción, afecta a la producción, de manera que resulta
frecuente que las personas con dificultades auditivas tengan
problemas para hablar. Es muy importante la detección
temprana porque todo el tiempo que pase el niño sin escuchar
correctamente, pierde estimulación cerebral y supone retraso
en el desarrollo normal del lenguaje y el pensamiento.







Trastornos centrales
Agnosia auditiva. Incapacidad para reconocer sonidos, palabras, etcétera. Si el oído funciona
correctamente, un trastorno cerebral puede ocasionar que se perciba el sonido, pero resulte
irreconocible para el sujeto. El paciente oye, pero se siente incapaz de descifrar, es como sí, de
repente, la gente hablase en otro idioma.
Afasia. Alteraciones del lenguaje como resultado de una lesión cerebral adquirida en una persona
con lenguaje previamente competente. La afasia se debe generalmente a un daño lateralizado en
las áreas fronto-temporo-parietales del hemisferio dominante, generalmente el izquierdo. Estos
daños cerebrales pueden estar causados por encefalopatías, accidentes cardiovasculares o
traumatismos cráneo encefálicos.
Afasia motora (afasia de Broca). Implica una clara incapacidad para hablar aunque se
entienda el lenguaje.
Afasia sensorial (afasia de Wernicke). Aunque hay capacidad para reconocer e integrar
sonidos, es incapaz de comprender el significado de las palabras o el uso de los objetos.
Dispraxia. Supone que el paciente sabe lo que quiere hacer, pero no es capaz de llevarlo a cabo
porque no controla los músculos necesarios. No puede repetir una frase que le proponemos,
desea decir una frase y emite otra, aunque puede realizar la tarea cuando es algo automático y no
interviene la voluntad, por ejemplo, contestar correctamente a un saludo.
Disartría. Desorden en la articulación del habla, resultante de daños o lesiones en los
mecanismos neurológicos encargados de enviar información a los músculos de los órganos fono -
articuladores para ejecutar sus movimientos. A diferencia de la dispraxia, los músculos del tracto
vocal suelen encontrarse deteriorados, de manera que resulta frecuente que tenga dificultades
para mover la lengua dentro de la boca.
Alexia. Trastorno del lenguaje cuyo origen es una lesión cerebral. La capacidad de ver las
palabras escritas permanece intacta, pero el individuo es incapaz de interpretar su significado, le
resulta imposible leer.
Dislexia. Incapacidad de algunas personas para aprender a leer y escribir correctamente, siendo
su cociente intelectual normal y no habiendo otros problemas físicos o psicológicos que puedan
explicar dichas dificultades. Se caracteriza por la confusión (lectora, gráfica o fonatoria) de una
consonante por otra y por la inversión de sílabas o palabras.

Trastornos de la producción
Trastornos de Fluidez
  • Disfemia (tartamudez). Consiste en una alteración
de la fluidez y ritmo del habla, al bloquear el
discurso en su inicio o repetir sílabas al principio de
la palabra. Se trata de sujetos que presentan un
marcado deterioro en la fluidez verbal caracterizado
por repeticiones y/o prolongaciones de los
elementos del habla tales como sonidos, sílabas,
palabras y frases. Pueden ocurrir también otras
interrupciones, como bloqueos y pausas. Estas
interrupciones normalmente ocurren con frecuencia
o son de naturaleza chocante. La extensión del
trastorno puede variar de una situación a otra, a
veces empeora en situaciones de ansiedad, por ejemplo, hablar en público.
  • Cluttering. Su principal característica es la rapidez de pronunciación, que termina
provocando trastornos en el ritmo y la articulación, hasta hacer imposible la comprensión de
los sonidos.
Trastornos de voz.
Las dificultades se encuentran en la fonación o en la resonancia. Existen una serie de problemas
de la voz que se caracterizan por la dificultad para pronunciar adecuadamente las palabras,
emitiendo sonidos que serían diferentes a los normales.
  • Afonía: Pérdida de la voz
  • Disfonía. Cuando la voz pierde calidad acústica, esto es, cambia de tono y se hace más
sucia
Trastornos de articulación
  • Dislalia. Etimológicamente significa "hablar mal o con dificultad" y supone la articulación
errónea de fonemas, sílabas o palabras. Por ejemplo, el sonido /r/ se cambia por el sonido
/d/, en este caso, se sustituye "quiero" por "quiedo". También se producen inversiones de
sílabas: "cocholate" por "chocolate". Se da en personas que no muestran patologías
comprometidas con el sistema nervioso central, ni en los órganos fonoarticulatorios a nivel
anatómico.
  • Disglosia. Trastorno en la articulación de distintos fonemas por alteraciones anatómicas de
los diferentes órganos periféricos del habla y de origen no neurológico central. Puede
deberse a problemas en los labios, dientes, paladar, lengua, faringe o laringe

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